lunes, 21 de diciembre de 2015

Confuso

Al principio, nada.
De pronto, una sonrisa, una mirada, un ligero roce de piernas.
Conversaciones periódicas, pensamientos permanentes.
Aún no, aún no llega el enjambre de mariposas. Solo son sonrisas inconscientes, preocupaciones, pensamientos molestos, preocupaciones, cariño, preocupaciones...
Aún te lo estás negando. Aún no estás segura. Todavía es muy pronto.
¿Y si él no siente lo mismo? ¿Y si para él es solo una amistad?¿Y si todo esto es un simple capricho mío? ¿Y si en dos semanas desaparece el "amor" de mi parte? ¿Y si hay que abandonar? ¿Y si hay que arriesgar? ¿Y si hay que esperar? Hay que esperar. ¡Hay que esperar!
¿Y si me desespero? ¿Y si lo echo todo a perder? ¿Y si nos obligo a caer en un abismo? ¿Y si él no quiere caer conmigo?
Espera, solo espera.
Yo no quiero esto, yo no lo pedí. Quizá deba dejarlo todo donde está. Las ovejas no beben de aguas agitadas.

Mírame. No me mires.
Háblame. Déjame.

¡Calma! Me lo impongo.

Al principio, nada. Pero puede llegar a serlo todo.